Los mecanismos de protección propios de la piel como la formación de pigmento y el engrosamiento inducido por el sol de la capa córnea, los mecanismos de reparación de ADN, la síntesis de ácido urocánico y los antioxidantes propios del cuerpo permiten que la piel llegue a tolerar ciertos niveles de exposición UV durante un lapso de varias semanas. Un producto de protección solar médicamente seguro obtenido de la farmacia además los requerimientos especiales de diferentes tipos además los requerimientos especiales de diferentes tipos de pigmentación de la piel, así como de la piel propensa a alergias o irritaciones solares, piel con problemas o la piel especialmente fotosensible de niños y bebés.

La radiación UVB penetra la membrana basal de la epidermis y es la causa principal de las quemaduras solares (eritema solar), daño al ADN y cáncer de la piel. Cada exposición a los fotones del espectro UVB daña el ADN de las células epidérmicas y activa los mecanismos de reparación de ADN y la pigmentación, como la fotoprotección propia de la piel. Además, la radiación UVB induce los efectos inmunosupresores al dañar las células de Langerhans, las cuales son responsables de la presentación de antígenos en la capa epidérmica.


La radiación UVA penetra profundamente en el tejido conjuntivo dérmico y puede llevar a cambios irreversibles en la piel, por ejemplo, el envejecimiento prematuro de la piel. Asimismo, se pueden causar también reacciones fototónicas y fotoalérgicas por medio de la combinación de radiación UVA y ciertos medicamentos o ciertos ingredientes en productos bloqueadores solares y para el cuidado de la piel.

Bajo la influencia de la radiación UV, y en particular la radiación UVA, altamente reactiva, se forman radicales libres (O-) que dañan las células dérmicas a partir del oxígeno (O2). Los radicales libres son considerados como un factor importante en la patogénesis de erupciones polimorfas a la luz (PLE).