Piel sensible
Hay factores internos y externos que influyen sobre la sensibilidad de la piel. La exposición UV, el contacto excesivo con el agua, así como los tratamientos dermatológicos, pueden causar una mayor sensibilidad de la piel. Enfermedades tales como la diabetes o la insuficiencia renal también pueden causar que la piel se vuelva más sensible. En general, el término piel sensible se refiere a una condición de la piel que exhibe una menor resistencia a los irritantes.
Las características visibles típicas de la piel sensible incluyen:
- Enrojecimiento
- Inflamación
- Descamación
- Eccema
Además, los signos subjetivos incluyen:
- Descamación
- Ardor
- Picazón
- Tirantez
Aunque es difícil definir la piel sensible, se puede determinar mediante la medición de la pérdida transepidérmica de agua (PTEA), incluso si los síntomas no son visibles.
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