Partes del cuerpo que tienen necesidades especiales
Aunque diversos factores exógenos como la temperatura, el viento, la exposición a los rayos UV y la penetración de sustancias agresivas tienen efectos adversos sobre la piel, es natural que algunas áreas de la misma necesiten mayores cuidados, como las manos y las axilas.

Manos
Los quehaceres domésticos, el trabajo de oficina y la jardinería someten a las manos al duro contacto con el agua, surfactantes y solventes. El contacto frecuente con el agua puede resecar la piel y afectar severamente su función de barrera. Además, ciertas peculiaridades fisiológicas incrementan los requerimientos de lípidos. Los productos adecuados para la limpieza y el cuidado de las manos deben contener sustancias que reemplacen los lípidos perdidos, que mantengan el pH fisiológico y que promuevan el proceso de regeneración.
La piel dañada, agrietada, seca y sensible tiene una mayor tendencia a desarrollar eccema.
Aproximadamente el 5-10% de la población padece eccema en las manos, además de que es la enfermedad ocupacional más comúnmente registrada.
Axilas
Esta área de la piel tiene un pH 6.5, muy por encima del pH fisiológico de 5.5, por lo tanto, existe una brecha fisiológica en el manto ácido. Este pH mayor influye sobre el crecimiento de las bacterias en las axilas. En el proceso del metabolismo del sebo y del sudor, se forman grandes cantidades de sustancias que producen un olor intenso, lo que puede causar un olor corporal desagradable y fuerte.
Existen varios m»todos para evitar el olor corporal:
- Enmascararlo con perfume.
- Controlar el sudor con antiperspirantes
- Minimizar el crecimiento de las bacterias alterando el pH o usando antis»pticos.
