La protección de la piel contra la luzLa piel tiene la capacidad de protegerse contra los efectos negativos de la radiación UV a través de sus propios mecanismos de protección. Estos mecanismos incluyen:
Pigmentación y Engrosamiento de la capa córnea El bronceado es resultado de la síntesis de las células formadoras del pigmento melanina (melanocitos) en la epidermis. La formación del pigmento es inducida por la radiación UV. La sensibilidad de una persona a la radiación UV y la formación de las quemaduras por el sol están determinadas por el grosor de la capa córnea de la piel y su contenido de pigmento. La melanina epidérmica forma una protección natural contra el sol, ya que los pigmentos reducen la energía radiante mediante la dispersión y la absorción. Luego, se estimula mayor formación de melanina (pigmentación indirecta). La pigmentación directa o inmediata es activada principalmente por la radiación UVA: los precursores de la melanina de color claro se oscurecen por oxidación. Este bronceado inmediato de la piel ofrece una protección solar inadecuada. Entonces, se transfieren melanosomas de los melanocitos a los queratinocitos a través de las llamadas unidades de pigmento (un melanocito por cada 36 queratinocitos). La melanina liberada protege al ADN al rodear los núcleos de las células. Subsecuentemente, el pigmento migra a la superficie de la piel junto con las células epidérmicas. La formación de melanina desacelera la regeneración celular, que causa el engrosamiento de la capa córnea de la piel. |
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Mecanismos de reparación del ADN La piel tiene mecanismos de reparación del ADN (reparación por excisión y fotoreactivación) que pueden reducir hasta cierto grado la cantidad de células dañadas por la luz.
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