La Epidermis

Como la capa más externa de la piel, la epidermis conforma la verdadera cubierta de protección contra las influencias del ambiente como lo son las toxinas, las bacterias y la pérdida de fluidos. Sobre la mayor parte del cuerpo, ésta tiene un grosor de apenas aproximadamente 0.1 mm. En la superficie, es aún más delgada, 0.02 mm. En los pies, es considerablemente más gruesa, 1 a 5 mm.

La Epidermis está constituida en su mayor parte por células especiales llamadas queratinocitos, su nombre se debe a que producen una proteína fibrosa llamada queratina encontrada en la capa exterior de la piel, en las uñas y en el cabello. Los queratinocitos son producidos en la capa más profunda de la epidermis y migran hacia arriba, hacia la superficie de la piel. Cuando hacen esto, las células experimentan una serie de cambios y forman cinco capas distintas:

  • Capa córnea (stratum corneum)
  • Capa lúcida (stratum lucidum)
  • Capa granular (stratum granuolsum)
  • Capa Espinosa (stratum spinosum)
  • Capa Basal (stratum basale)

(el número 6 muestra la membrana basal)

   

Diagrama de la epidermis; las células basales se transforman, por diferenciación, en células cutáneas córneas planas, las cuales no tienen núcleo


1. Capa córnea (stratum corneum)

2. Capa lúcida (stratum lucidum)

3. Capa granular (stratum granuolsum)

4. Capa Espinosa (stratum spinosum)

5. Capa Basal (stratum basale)

6. (el número 6 muestra la membrana basal)


Capa Basal (stratum basale)
La capa más profunda de la epidermis, las células basales yacen directamente sobre una membrana que separa la epidermis de la dermis. Las células basales actúan como "células madre" reproduciéndose continuamente por división celular, células basales adicionales. Esta reproducción constante provoca un empuje ascendente de las células basales. Cuando éstas son empujadas hacia arriba, las células basales experimentan una serie de cambios, formando los distintos tipos de células encontradas en las cuatro capas adicionales en la epidermis. Los melanocitos, melanina o pigmento de la piel que producen las células, viven en la capa basal.


Capa espinosa (stratum spinosum)
Conforme las células basales se mueven hacia arriba, cambian y se convierten en células con forma de huso. En este punto se desarrollan las desmosomas (placas densas que desempeñan una función en mantener las células juntas), y forman "espinas" entre las células (a ello se debe el nombre de capa espinosa). Las células en esta capa producen también queratina o fibras proteícas.


Capa Granulosa (stratum granulosum)
Cuando las células se mueven aún más arriba, comienza el proceso de queratinización. El citoplasma de las células produce proteínas rígidas similares a gránulos compuestos de queratohialina, por ello el nombre de stratum granulosum. Cuando las células son empujadas hacia arriba, la queratohialina se transforma en queratina.

Capa lúcida (stratum lucidium)
Justo arriba de la capa granulosa, las células se vuelven muy comprimidas ya que se adhieren entre sí y pierden su núcleo. Esto hace a las células indistinguibles entre sí. Además, estas células queratinizantes contienen una sustancia llamada eleidina, la cual tiene una gran capacidad de refracción de la luz. Esto le da a la capa una apariencia `traslucida` (por ello el nombre de capa lucida y stratum lucidium)


Capa córnea (stratum corneum)
La capa exterior de la epidermis, la capa córnea consiste de aproximadamente 20 capas de células muertas aplanadas sin núcleo. Antes de que las células alcancen esta capa, están completamente queratinizadas. Las células epidérmicas yacen entre las células. Las células cutáneas de las capas más cercanas a la superficie son desechadas regularmente en un proceso llamado descamación. Las capas internas de células estrechamente empacadas forman una barrera de permeabilidad que protege la piel contra los factores ambientales.



Microfotografía electrónica de células córneas descamadas