Elementos básicos de la limpieza

Los estilos de vida activa de hoy requieren de una limpieza corporal frecuente. Despu»s de practicar algún deporte, o después de un duro día de trabajo, tomamos una ducha para relajarnos, refrescarnos y vigorizarnos. La limpieza es esencial para mantener la piel saludable, pero el uso de productos de limpieza inadecuados trastorna las funciones naturales de la piel.


¿Limpieza con agua?
Según su imagen, el agua pura es transparente, no conlleva carga alguna y es saludable. Pero en cuanto a la limpieza, el agua pura suele defraudarnos. La suciedad soluble en grasas (lipofílica) no se puede retirar sólo con agua, si no que requiere de un surfactante para desprenderse y enjuagarse.





Consecuencias de la limpieza de la piel
La exposición prolongada al agua puede incrementar diez veces la permeabilidad de la piel. El lavado frecuente con detergentes o la exposición a los álcalis debilitan aún más la función de barrera de la piel y pueden causar problemas dermatológicos, ya que:

  • Cambian el pH y alteran la flora microbiana de la piel
  • Retiran la película hidrolipídica
  • Trastornan la función de barrera al eliminar los lípidos de la epidermis (cemento de células córneas de la piel)
  • Causan reacciones irritantes y tóxicas, así como sensibilidad por contacto.

La piel cuya barrera ha sido afectada puede permitir que penetren sustancias químicas y alergenos, lo que puede causar reacciones irritantes y tóxicas o alérgicas.

La reposición de los aceites y la limpieza
Cuando se limpia la piel con productos que contienen surfactantes, suele perder aceites y humedad. Cuando se usa un limpiador con componentes que reponen los lípidos, no sólo se compensan los lípidos perdidos, si no que también hay una pérdida menor de lípidos durante la limpieza.

Lavado con jabones comunes y surfactantes agresivos: El agua pura elimina los componentes solubles en agua (hidrofílicos). Las sustancias limpiadoras se enlazan con las partículas de suciedad lipofílicas y las aflojan. Al mismo tiempo, retiran los importantes lípidos que protegen la piel.

1 Agentes de limpieza activos
2 Lípidos de la piel
3 Partículas de suciedad lipofílicas
4 Superficie de la piel
5 Agua